En el corazón de Bunyola, esta casa de 1914 combina el encanto de la arquitectura tradicional mallorquina con una restauración contemporánea de líneas puras y materiales naturales. Un refugio íntimo con patio y piscina que respira calma y autenticidad, donde la historia y el diseño se encuentran en equilibrio perfecto. En el pintoresco pueblo de Bunyola, donde el ritmo cotidiano se mezcla con el aroma del pan recién horneado y el sonido de las campanas, se alza una casa que representa la perfecta fusión entre historia y modernidad. Detrás de una fachada de piedra centenaria se esconde un hogar que ha sabido reinterpretar el alma mallorquina con una mirada contemporánea. Construida en 1914 y …